|
La dieta mediterránea ha estado siempre acompañada de productos únicos que la convierten en una de las mejores dietas en cuanto a las propiedades saludables que se le atribuyen. Productos como el aceite de oliva, los cereales, las frutas, las verduras y hortalizas, las legumbres, el vino, los huevos, los pescados frescos y las carnes frescas y curadas son elementos fundamentales de esta dieta, que no sólo es una pauta nutricional sino que también significa por sí misma un estilo de vida perfectamente equilibrado. Los productos del Cerdo Ibérico han formado parte durante milenios de la dieta mediterránea y además se distinguen especialmente por ser una de sus delicatessen más preciadas.
|